Ella era especial llenaba mi vida de color, risas y amor , mi amada hija Lana era todo lo que un padre quiere que sus hijos tengan, era amable, linda, dadivosa, gentil, solidaria, y sobre todo me amaba a mi... algo que nunca nadie había echo jamás, resultado de un noviazgo hermoso mientras duro, pues su madre me abandono en cuanto tuvo a la niña,y por desgracia mi familia no era a lo que se refiere una familia amorosa y todo eso, ellos eran malos, se ganaban la vida traficando droga y era algo en lo cual yo no quise jamás estar.
despreciado y maltratado por mi propia madre decidí huir cuando tenia 13 o 14 años, mi mente ya no recuerda muy bien ni quisiera hacerlo...
en su mochila escolar ponía todos los días una manzana y un pequeño sandwich con mermelada que yo mismo preparaba, tal vez no era precisamente un chef, pero para ella yo era mucho más que un héroe, un ejemplo.
me ganaba la vida trabajando como barrendero de la zona, vivíamos pobremente, pero trataba de darle lo mejor.
Ella era la princesa en un castillo de adobe y palos y yo su rey, en las noches lloraba porque mi hija me decía que tenia hambre, y lo único que había era pan tostado ni siquiera esta vez tenia mermelada.
le contaba cuentos antes de dormir de como una niña que estudiaba se volvía inteligente y tenia camas suaves, television, incluso mucho dinero, la motivada a superarse para que no terminara como yo, ya que yo nunca tuve la oportunidad de estudiar porque mi madre decía que eran una bola de tontos que no tenían que hacer,pero para mi era gente que se superaba que tenían el don de ser diferentes.
talvez si mi educación hubiese sido distinta no estuviera así , ni le daría a mi hija una vida así...
La mañana de aquel lunes caluroso me desperté temprano le prepare su mochila y le di un beso de despedida mientras su autobús esperaba afuera, nunca olvide esas palabras que me dijo antes de retirarse...
-voy a estudiar mucho papi para ser lo que tu dices que la gente puede llegar a hacer,y te voy a comprar un tele para ti, papi.-
-claro,mi princesa, adiós.-(con voz entrecortada)
cerre la puerta despidiéndola diciendo adiós con mi mano, me tire en el suelo a llorar porque mi vida era así...
Me tenía que ir a trabajar y mientras barría la calle ahí por la calle no muy lejos de casa vi acercándose un auto a gran velocidad era rojo y con un daño en su parte delantera derecha, y cuando gire mi cabeza para ver el auto que pasaba a mi lado con gran velocidad, pude ver que se detenía enfrente mío y bajando el vidrio polarizado salió una pistola pequeña color plateado y el que la sostenía era mi hermano que ya hace cuando yo tenía 13 o 14 años que no lo veía y yo solo pude soltar mi escoba y levantar mis manos temblando del miedo, y el dijo:
-nunca pensé que terminarías así hermano, te hemos buscado hace tiempo y aquí estás,desgraciado y pobre, siempre fuiste distinto, nunca encajaste entre nosotros y te largaste como todo un cobarde, hubieras vivido bien con nuestro negocio pero no quisiste.
-estoy orgulloso de a aver escapado,prefiero esta vida que trabajar indignamente con ustedes-(respondí con mi frente en alto).
- ja! el último deseo de mi madre antes de morir era que te asesinaremos y hoy se lo cumpliré...
tu te lo buscastes hermano.-
y tirando del gatillo con cierta sonrisa maléfica en su rostro me disparó en la cabeza y borrosamente mientras caía pude ver como el auto se retiraba y mis últimas palabras fueron.
-adiós princesa.-
La noticia corrió y mi niña fue entregada a las autoridades, el gobierno se iba a hacer cargo de ella,al fin iba tener su tele, buena comida, y cama con colchón.
mi muerte creo que sirvió como para que ella tuviera lo que quisiera, aunque se que ella jamás será feliz sin mi, aunque deseo lo contrario.
FIN.
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